LECTURAS DE HOY 

Hermanos: No tengan con nadie otra deuda que la del amor mutuo, porque el que ama al prójimo, ha cumplido ya toda la ley. // Romanos 13:8

Cuando estaba en la universidad, tuve la oportunidad de ir a un programa sobre la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II. Recuerdo como entraba en el salón parroquial de esa iglesia semana tras semana y sentía como mi mente se expandía y cómo mi corazón ardía. En otras palabras, estaba conociendo al Amor verdadero y me estaba liberando. No es muy sorprendente decir que ese programa me cambió la vida.

Unas de las cosas que nos dijo el sacerdote es que entre más amábamos a Dios menos obligación sentiríamos a los mandamientos. Es lo mismo que nos dice hoy San Pablo, “… Porque el que ama al prójimo, ha cumplido ya toda la ley.” (Romanos 13:8). En este sentido el bien no viene de un mandamiento sino porque el Amor hace que el mal cese de estar en nuestros corazones. En fin, un camino perfecto del Amor que lleva a la libertad.

Ese mismo amor que nos libera es el que Jesús habla en el Evangelio de hoy (Lucas 14:25-33). Un amor que pone todas nuestras vidas a la disposición de nuestro Padre, rompe obligaciones y da fruto a la caridad. Este amor nos transforma y fortalece. Nos hace capaz, a través de Su gracia, de lo imposible: perdonar nuestros enemigos, seguir llamados, morir a nosotras mismas, cargar cruces e incluso dar la vida. No es fácil. Jesús mismo nos lo advierte, pero es libertador. 

Hermana, te invito a pedirle al Espíritu Santo que te dé la gracia de un amor que te ayude a sobreponerte a lo terrenal y abrazar una gloriosa libertad eterna.

// Joanna Valencia nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. En el 2023 renunció a su trabajo para servir como misionera católica en la Isla de Santos y de los Sabios.

 

Back to blog