“Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos.” // Salmo 89, 2
La semana antes de las vacaciones de primavera fue la más larga de este año escolar. La verdad es que este año escolar me he sentido tan cansada y lista para emprender una nueva etapa en mi vida profesional.
Hace unos meses empecé a orar y a pedirle a Dios que me guiara y me enseñara dónde Él me quiere en esta etapa de mi vida. Si quería que me volviera o aplicara en otros estados para encontrar trabajo, yo quería que me diera una señal o que abriera las puertas, como siempre lo ha hecho.
Sin embargo, no lograba entender qué es lo que Dios quería de mí. Sentí que la manera como Dios me hablaba había cambiado. En mi tiempo de oración empecé a oír este mensaje: “No necesitas que te hable como antes o te dé señales; tú puedes tomar esta decisión”. Y me preguntaba: “¿Cómo puede Dios dejarme volar sola en este momento?”.
Pero las Escrituras de hoy me ayudan a entender una nueva verdad que mi corazón necesita escuchar: “Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos”. Me recuerdan que Dios va a mi lado y que Él tiene confianza en mí y en mi deseo por hacer su voluntad.
Mi confianza es fortalecida por las Escrituras que se enlazan para brindarnos el gran ejemplo de la fidelidad de Dios. Desde Abraham hasta el momento en que san José acepta la voluntad de Dios, la promesa de nuestro Dios se está desenvolviendo.
San José es un gran ejemplo de cómo podemos confiar en Dios, aunque no tengamos el conocimiento completo de su plan. Su obediencia, a pesar de las expectativas culturales y de estar en una situación que parecía imposible, me da la fortaleza que necesito en este momento de mi vida. Y lo más bello es que el plan más importante, llegar al cielo, se logrará si seguimos haciendo lo que Dios nos ha enseñado. Las decisiones particulares de dónde viviremos o trabajaremos no podrán parar el plan de amor y unión con Él en el cielo.
Hermana, si te encuentras, como yo y como san José, en un momento en el que no entiendes todo el plan de Dios para tu vida, no estás sola. Ten confianza en que Dios siempre cumple sus promesas.
// Claudia Rodriguez vive en Enid Oklahoma. Originalmente de California y Arizona le encanta tener conversaciones sobre la vida, su Fe, y todo tipo de ideas. Es maestra de primaria y secundaria y acaba de terminar sus estudios en Ave Maria University para ser administradora de escuelas Católicas. Sus carismas incluyen catequesis, evangelización, y enseñar. Puedes conocer más de Claudia en Instagram @forgodsgrace o @wordsbrewhope.