LECTURAS DE HOY 

«¿Creen que vine a traer paz a la tierra? Les digo que no, sino la división». // Lucas 12, 51

«Ya verás, cuando sea mayor, se dará cuenta de la verdad», le dijo mi tío a mi papá, refiriéndose a mí.

Vengo de una familia donde convivimos distintas tradiciones de fe. Mi mamá y su familia son católicas y nos criaron a mis hermanos y a mí en la Iglesia católica, mientras que mi papá y su familia son evangélicos. Aunque mi papá tenía sus propias inquietudes, siempre respetó y apoyó mi camino de fe. Su amor por nosotros fue más grande que nuestras diferencias.

Cuando comencé a estudiar teología y a dar mis primeros pasos en mi carrera dentro de la Iglesia, algunos comentarios de la familia de mi papá me dolieron profundamente. Lo más difícil fue sentir que cuestionaban quién era yo por creer diferente. Con el tiempo, sentí cómo nuestra relación se iba distanciando. Parecía que, para ellos, yo ya no era simplemente su sobrina, nieta o prima, sino que ahora era solo «la católica».

En el Evangelio de hoy, Jesús nos dice: «No he venido a traer la paz, sino la división». Él sabía que seguirlo no siempre sería fácil y que, a veces, incluso nuestras relaciones familiares se verían afectadas por nuestra fe.

Hermana, quizás tú también has vivido algo parecido. Quizás te han juzgado, no te han comprendido o has tenido que tomar distancia de personas que amas por permanecer fiel a tus convicciones. Si ese es tu caso, quiero recordarte algo: no estás sola. El mismo Dios que te llamó es quien te sostiene y camina contigo.

Jesús nunca prometió que todos nos comprenderán, pero sí nos invita a permanecer cerca de Él. Así que, hermana, no te desanimes. Sigue amando, sigue orando y permanece firme en tu fe. Aun cuando otros no comprendan tu camino, recuerda que Dios nunca dejará de acompañarte.

// Ashley Diaz es estudiante, amiga, hermana y amada de Jesús. Ha sido católica toda su vida pero hizo suya su fe después de experimentar a Cristo en la Eucaristía a los 16 años. Actualmente está en la escuela terminando su licenciatura en Teología en la Universidad Franciscana. ¡Ella ha trabajado en la vida parroquial desde hace 5 años y le encanta servir a los corazones de la gente de Dios! Su misión en la vida es: Ver plenamente un alma y amarla plenamente después. Puedes encontrarla pasando tiempo con sus amigos, leyendo un buen libro, o en la capilla contemplando el corazón eucarístico del Señor.

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