LECTURAS DE HOY

El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor…que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano. // Isaías 58,6-7

En el Evangelio de hoy, los discípulos de Juan le preguntan a Jesús por qué sus seguidores no ayunan como ellos. Jesús les responde: «¿Pueden los invitados a una boda estar tristes mientras el novio está con ellos?» (Mateo 9,14-15). En otras palabras: «Ahora estoy aquí con ustedes, así que es tiempo de alegría y celebración». Porque en Él está nuestra esperanza, y nuestros corazones fueron hechos para Él; por eso hay razones para alegrarnos y no para estar de luto.

Ahora, en este tiempo de cuaresma, seguimos caminando con Jesús. En el Evangelio también escuchamos: «Llegará el día en que el novio les será quitado, y entonces ayunarán» (Mateo 9,15). La Iglesia nos invita a ayunar, orar y ofrecer una ofrenda. Estas prácticas son importantes, pero Jesús nos recuerda que la fe no se trata sólo de cumplir reglas u obligaciones, sino de vivir una relación con Dios hecho hombre, Jesús de Nazaret.

Y al unirnos a Él, pasamos a formar parte del Cuerpo místico de Cristo. Esta unión nos ayuda a que nuestras acciones reflejen su amor y su misericordia. Cuando lo invitamos a nuestra vida diaria, en nuestras amistades, en el trabajo, en las alegrías y también en las dificultades, nuestro corazón aprende a unirse a Él y a celebrar su presencia. Por eso es importante recordar que somos hijas de Dios y que nuestra relación con Él va más allá de los rituales o de sentirnos obligadas.

Para quienes tratan de equilibrar el trabajo, la familia, la vida social y los sueños personales, este mensaje es liberador: las prácticas espirituales no están para añadir peso o estrés, sino para acercarnos más a Dios.

Entonces, hermana, te invito a preguntarte: ¿Cómo puedo hacer espacio para reconocerlo, no sólo en la iglesia, sino también en los correos del trabajo, al tomar un café, en el tráfico o en las tardes tranquilas en casa? Celebremos su presencia hoy y confiemos en Él, incluso en los tiempos de espera.

// Jocelyn Tejeda ama al Sagrado Corazón de Jesús y María. Nativa de San Diego y con raíces familiares en Oaxaca, México, estudió ciencia política y sociología en la Universidad de California, Irvine. Jocelyn representa a los Estados Unidos en el Comité Internacional de la Juventud Misionera Eudista de la Congregación de Jesús y María (CJM). Disfruta ser hija, hermana, madrina y tía. Sus pasatiempos favoritos son leer un buen libro con un cafecito y viajar ya sea por aventuras, misión… o partidos de fútbol!

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