“Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro. Es más valiosa que las piedras preciosas: ¡ni lo más deseable se le puede comparar!” // Proverbios 3:13-15
Hermana, ¿alguna vez te has paralizado al enfrentar una decisión importante? Con todo el ruido del mundo, es difícil silenciar nuestro corazón y encontrar cuál es nuestro camino. En las lecturas de hoy, escuchamos como Jesús, “Se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor” (Marcos 6:34). A veces, así estamos nosotras, perdidas sin rumbo, sin saber por donde caminar. Tenemos que tomar decisiones grandes y pequeñas, pero no sabemos cual es el camino por donde debemos caminar.
Hoy, el Señor nos alienta a pedir el don de la sabiduría como lo hizo Salomón. Su corazón está lleno de compasión al vernos caminar pérdidas por nuestra vida. Él tiene un plan maravilloso para nosotras, y quiere guiarnos por un camino único y especial. Pero a veces, nosotras no lo escuchamos y seguimos pérdidas. Al pedir el don de la sabiduría, pedimos poder escuchar su voz, saber que quiere Él de nosotras. Le damos permiso de mostrarnos cómo quiere guiarnos por el camino que realizará nuestros deseos más profundos. El camino para el que fuimos creadas; su voluntad, no la nuestra. Nuestro fiat, nuestro “si”.
Hermana, si hoy te encuentras en un lugar oscuro, paralizada ante una decisión o no ves la luz en una situación, espera. Si estás lista, cierra los ojos, ponte en la presencia del Señor y pide el tesoro más precioso de todos.
Padre, eres magnífico, lo sabes todo, y todo lo creaste. Yo soy pequeña y limitada. Hay días que veo sólo un pedazo pequeño de la realidad. Me apego a mis deseos egoístas y no puedo ver Tu plan perfecto de bondad, amor y esperanza. Hoy te pido, si quieres concederlos, los dones de prudencia y sabiduría. Te lo pido desde lo más profundo de mi corazón. Amén.
// Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá homeschooler. Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando la guitarra.