LECTURAS DE HOY

“Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.” // Marcos 6, 20 

Había pasado semanas abriendo y cerrando el mismo documento, escribiendo unas líneas y borrándolas enseguida. Recuerdo una tarde en la sala de mi apartamento con el corazón inquieto: deseaba compartir mi fe, pero sentía miedo de que quienes me conocen no lo entendieran. ¿Y si me juzgan? ¿Y si piensan que no soy capaz? ¿Y si no soy suficiente para esta misión? Ese nudo en la garganta regresaba cada vez que la verdad me invitaba a salir del silencio y me animaba a dar un paso a pesar de cualquier temor.

El Evangelio de hoy me lleva a mirar a Juan el Bautista, que no vivió para agradar, sino para ser fiel al Señor. Herodes lo escuchaba con gusto, incluso quedaba desconcertado, pero no dio el paso de la conversión. Juan, en cambio, eligió la verdad aunque le costara la vida (vea Marcos 6,18). Su misión no dependía de la aprobación de los demás, sino de la voz de Dios en su interior.

Cuántas veces somos como Herodes: sabemos lo que es correcto, pero nos paraliza el miedo a incomodar, a quedar mal, al rechazo. Y cuántas veces, el Señor nos llama a ser como Juan: a hablar con claridad, a amar con verdad, a ser luz incluso cuando la oscuridad nos rodea. La verdad no siempre es cómoda, pero siempre es liberadora.

Cuando finalmente di el paso de iniciar mi misión digital, entendí que la fidelidad no es ausencia de miedo, sino caminar más allá de él, confiando en que Dios nos sostiene en el camino. La valentía nace cuando dejamos que la verdad del Señor sea más fuerte que nuestras propias inseguridades.

Hermana, ¿en qué área de tu vida el Señor te invita hoy a ser valiente como Juan? ¿Dónde te pide elegir la verdad por encima del temor? Quizás ese pequeño acto de fidelidad sea el lugar donde Él anhela encontrarte y fortalecerte.

Señor, dame la valentía de Juan. Enséñame a elegir la verdad con amor, incluso cuando me cueste. Amén. 

// Marlene Durán es mamá, esposa y ama de casa. Nació en la República Dominicana y es comunicadora social. Apasionada por la Verdad y por vivir cada día su propio fiat. Su formación en Teología del Cuerpo ha sido una herramienta que el Señor ha usado para enseñarle a mirar la fe con profundidad y cercanía. Desde su misión digital católica, @fiatveritatis, comparte en redes sociales reflexiones que invitan a volver a las fuentes: la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio. Su mayor deseo es ayudar a redescubrir la belleza de nuestra fe y transmitirla con un lenguaje claro, fiel y lleno de esperanza, animando a profundizar en la relación con Dios.

 

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