“Él nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio.” // Hechos 10, 42
¡Él ha resucitado! La Cuaresma ha terminado, llegó la Pascua. El Amor ha vencido a la muerte. Después de todas nuestras disciplinas y ayunos, hemos llegado al tiempo de celebrar y dar testimonio, no por nosotras y nuestros logros, sino por lo que Él ha logrado en nosotras.
La verdad es que, muchas veces, termino la Cuaresma y siento que es un final, de cierta manera una liberación de todas las disciplinas. Esta Cuaresma escuchó cómo el Señor me dice: “Hija, no es un final, sino un principio”.
La primera lectura de hoy nos dice: “Él nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio” (Hechos 10, 42). Los apóstoles no vivieron la Pasión para poder relajarse y festejar nada más. La alegría es una de las características más importantes del santo, pero no es un fin en sí mismo. Estas disciplinas, la razón por la que Él nos podó el corazón, son para dar testimonio. La segunda lectura hace eco de esa verdad: “Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con él” (Colosenses 3, 4).
Hermanas, como mujeres nosotras tenemos un llamado especial para compartir su Buena Nueva. Una mujer fue la “apóstola de los apóstoles”, María Magdalena. Como dice el Evangelio de hoy: “Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos” (Mateo 28, 8).
Que esta Pascua sea una llena de amor y celebración. Le pido al Espíritu Santo que te llene de la convicción de que esta época litúrgica no fue solo para tu santificación, sino también para prepararnos para la gran misión de hacer discípulos de todas las naciones (Mateo 28, 19-20).
// Joanna Valencia nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. En el 2023 renunció a su trabajo para servir como misionera católica en la Isla de Santos y de los Sabios.