LECTURAS DE HOY

“Me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino.” // Apocalípsis 21, 10-11

La novia lucía resplandeciente al caminar lentamente hacia su prometido, quien la esperaba en el altar. Llevaba su mejor peinado, maquillaje que resaltaba sus mejores facciones, y el vestido blanco más hermoso y delicado que jamás se había puesto. Su amado la miraba lleno de ilusión; sentía un amor ardiente que parecía explotar en su pecho al pensar que pronto estarían unidos por siempre.

La primera lectura de hoy, del libro de Apocalipsis, nos muestra cómo será aquel día, en el que la Iglesia llegue a la perfecta unión con Cristo. Al leer esta lectura, recuerdo un pasaje de Santa Teresita de Lisieux en su libro Historia de un Alma. Antes de entrar al convento, ella comenzó a preparar su alma para unirse con su Amado diciendo, “Comprendí también que una prometida debería estar engalanada para el día de sus bodas, y que yo no había hecho nada para ello…Por eso, voy a poner todo mi empeño en prepararme un hermoso vestido recamado de piedras preciosas”. Este traje no era material, sino más bien espiritual, en el cual cada sacrificio, cada acto de amor y cada práctica de las virtudes era un nuevo diamante para su vestido. 

Señor, yo tampoco he hecho mucho para engalanarme para Ti. Mi vestido espiritual está roto, descuidado y no es un regalo precioso para ti. Muchas veces me arreglo y me pongo bonita para todo el mundo aquí. Subo fotos en redes en las que me veo hermosa, le comparto mis acciones maravillosas a mis amigas, le muestro a todos mis lados buenos… pero para Ti, ¿cómo preparo mi alma para Ti? 

Con mi voluntad me cuesta adornarme para Ti. No te veo, no te siento, no recibo nada preparando mi vestido espiritual. Te necesito, solo con Tu gracia puedo cambiar, desearte y amarte a ti más que a los humanos. Quiero complacerte, pero mi mente no quiere hacerlo. Quiero ser una novia resplandeciente para ti. Quiero agradarte y llenarme de regalos y tesoros para ti. Pero solita no puedo. 

Por favor, Señor, hoy Te pido que me des la gracia de no desear nada más que preparar mi alma para una unión perfecta contigo. Que mi alma sea hermosa, pura, radiante, llena de diamantes, piedras preciosas y cristales para ti. Que mi amor por Ti sea tan profundo que mi alma pueda unirse completamente a Ti, como dos novios locamente enamorados en el día de su boda. Amén.

// Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá homeschooler. Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando la guitarra. 

 

Back to blog