LECTURAS DE HOY

Aguarden también ustedes con paciencia y mantengan firme el ánimo, porque la venida del Señor está cerca. // Santiago 5:8

Ya y todavía no. Ya la amaba y la cuidaba como a mi hija, pero aún no era oficialmente mía. Día tras día, semana tras semana y mes tras mes, me aferré a la promesa que me había hecho su padre biológico, hasta que por fin pude llamarla mi propia hija. Su promesa se cumplió por completo.

Durante el adviento vivimos en un lugar de ‘ya y todavía no’. Ya conocemos con certeza la venida de Cristo a nuestros corazones y, sin embargo, todavía no ha regresado para poner fin a todo sufrimiento ni traer la paz prometida en las lecturas de hoy. 

Santiago nos anima a ser pacientes porque la venida del Señor está cerca. La venida profetizada por Isaías aún no se ha cumplido por completo. Hermana, anhelo en mi corazón el día en que seamos coronadas de perpetua alegría. Me conmueve hasta las lágrimas pensar que la pena y la aflicción por fin habrán terminado.

Es natural desanimarse al observar todo el dolor, el sufrimiento, la violencia y el conflicto que nos rodea. Pero, hermana, estamos llamadas a ir más allá de lo natural. Estamos llamadas a regocijarnos hoy mismo. Sabemos que al final seremos coronadas con alegría eterna. 

Estamos llamadas a trabajar y orar para poner fin al sufrimiento. Trabajar y orar mientras esperamos el regreso de Aquel que lo acabará para siempre. En este lugar de ‘ya y todavía no’ esperamos con alegría.

Oremos juntas: 

Virgen Santísima de la Alegría

Madre de toda Santidad,

te suplicamos nos ayudes a transformar

nuestras penas en alegrías,

nuestras dudas en momentos de reflexión

y nuestros contratiempos en motivo de crecimiento interior.

No permitas que la tristeza ni el desaliento nos invadan

y enséñanos el camino de la esperanza

al sabernos hijos tuyos.

Ayúdanos a descubrir cada día

los miles de regalos que el Señor nos manda,

pues en ocasiones no los sabemos percibir.

Madre nuestra, intercede siempre por nosotros. Amén.


// Lani Bogart era una niña pequeña cuando empezó a amar a Jesús. Casada en 1976, fue recibida en plena comunión con la Iglesia católica con su familia el Domingo de Gaudete de 1996. Viven en Houston, Texas donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos. Puedes leer más en Lanibogart.blog.

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